Me gradué de chef, y ahora qué

El sueño de todo estudiante es obtener el tan anhelado título, pero ¿Qué pasa una vez ya terminaste la etapa de formación?

Una vez que lo académico ha terminado es tiempo de seguir aprendiendo y creciendo, pero ahora como profesionales, el conocimiento es algo que nunca se detiene y conforme pasan los años y las horas en la cocina se van recolectando pequeños secretos que pueden hacer la diferencia entre un buen platillo y un plato de excelencia mundial.

Algunos afortunados no deben pasar por esta transición al terminar los estudios, pues dan el gran paso al área laboral cuando aún están estudiando. Desde un punto de vista esto te coloca cuerpo a cuerpo ante lo que es el ambiente de trabajo, pero también te podría amarrar a lo que ya desempeñas en lugar de ambicionar más allá. En oportunidades el comenzar a tener un sueldo profesional puede hacerte olvidar las expectativas que quizás tenías al comenzar a estudiar.

Si al graduarte no tienes un empleo fijo es hora de detenerse y contemplar las opciones, puedes continuar con los estudios en una especialización o puedes comenzar a trabajar, uno te brindará conocimientos adicionales académicos y otro te dará la experiencia que solo se consigue en el trabajo del día y a día y la presión de un servicio profesional.

Pero en ambos casos debemos saber qué queremos hacer, en que área nos gustaría crecer, quizás repostería, panadería o cocina asiática, sea cual sea la opción eso es lo primero a determinar a la hora de continuar con los estudios o emprender la búsqueda de un trabajo.

Por supuesto, si eres más atrevido y confías plenamente en tu capacidad como cocinero podrías emprender tu propio negocio desde bombones, servicios especiales o un restaurante, aunque para esto a parte de la confianza también necesitarás conocimientos básicos de administración y quizás un préstamo o un inversionista que esté dispuesto a comprar tu idea para hacerla realidad, esto según la envergadura de tu proyecto.

Otra opción es la experiencia que se aprende en el camino ¿Cómo es eso? Pues no se puede aprender más que experimentando los sabores, colores y olores de distintos lugares del mundo. La comida clásica de París no se parece a la rudimentaria de la India. Un insumo puede ser utilizado de muchas manera dependiendo del lugar donde lo coloques, un camarón no será tratado de la misma forma en Chile que en Japón. Estos son conocimientos que solo se obtienen desde la experiencia, quizás podrías convertirte en un cocinero del mundo.

La elección siempre está en tus manos y es fundamental nunca dejar de tocar las puertas por miedo a la respuesta a recibir. Al terminar los estudios te conviertes en el único dueño de tus sueños, así que sea cual sea el camino que elijas, ¡Atrévete!

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*